Deprimidos

09 maig Deprimidos

Nos hemos acostumbrado a delegar en otros el manejo de los asuntos verdaderamente importantes y que tanto afectan a nuestras vidas diarias. Y así, desde la gestión de los asuntos públicos hasta la educación de los hijos, salvo raras y honrosas excepciones, pasando por la posibilidad de ser felices, siquiera sea de modo efímero, hemos puesto en manos ajenas el poder y la responsabilidad de llevar a buen puerto nuestros deseos y esperanzas. Apenas nos hemos reservado una parte mínima de influencia en los acontecimientos. De modo que nuestro bienestar, el sentirnos a gusto en nuestro pellejo u orgullosos de ser quienes somos, depende del azar o de la habilidad, la sabiduría, la bondad o la generosidad de otros.

No son pocas las opciones que nos conducen a la desdicha y el sufrimiento. Algunas son inevitables, otras no. Hablemos de estas últimas. Por ejemplo, ¿tiene sentido poner nuestro equilibirio, nuestra alegría, nuestro bienestar, en manos de un resultado deportivo? Y quien dice deportivo puede añadir político o social. Cualquier cosa que no dependa de nosotros o en la que no podamos influir de manera decisiva, coloca el objetivo primero y último de cualquier ser humano, ser feliz, fuera de nuestro alcance. Es decir, si no podemos ser protagonistas del objetivo más importante de toda vida humana, nos convertimos en seres pasivos, en espectadores de nuestra propia vida. Y esta será como un tobogán, una montaña rusa, con continuas subidas y bajadas. Todo dependerá de la marcha que tomen los acontecimientos, de lo acertados o no que estén aquellos en que hemos delegado nuestros asuntos más importantes.

Si a todo esto, añadimos el dejar que sea nuestra pareja quien nos haga felices o lo que es lo mismo le endilgamos la responsabilidad, le otorgamos el poder de hacerlo, como si nosotros no tuviéramos nada que ver con ello, habremos completado un glorioso plan.

Dedico este artículo a los aficionados del Barça, de ahí el título, y espero que sepan sobreponerse a estos momentos críticos aceptando que sólo se trata de un asunto menor, por más que alguno haya organizado su vida en torno al club.

gonzalorobles-48.jpgJuan Félix funciona en aquest mon d’internet amb l’àlies de Gonzalo Robles i gestiona el bloc “contradictorio” a on a part del seu pensament sobre molts temes majoritàriament de component social,  n’hi publica la d’altres autors composant un espai molt plural i atractiu.

Ell és una d’aquelles persones amb les que en el moment de coincidir en el foro d’internet d’EP ja vaig veure que ideològicament ens assimilàvem en moltes coses, però el que vull destacar d’ell és l’esperit obert, dialogant i respectuós del que sempre li he vist fer gala, fins i tot en l’època més desbocada dels Rocasolano, ECobio, Hooligans, etc. que tots els que participem a Quiron, coneixem.

Juan Félix es manifesta com una persona tranquil·la, amant de la lectura i sobretot de la seva família i a més del recomanable hàbit de dialogar, practica el saludable exercici de caminar, que de ben segur és la font de les reflexions que expressa en el seu bloc. El post que avui ens brinda en la iniciativa del blocaire convidat que avui publico, n’és un clar exemple d’això.

Salut i € i per molts anys, company.

2 Comments
  • admin
    Posted at 20:30h, 11 maig

    Hola Gonzalo.

    Buen artículo, el ejercicio de crossbogging benefcia a odo aquel que participa en él y a mi el primero.

    Salut i €

  • gonzalo robles
    Posted at 14:40h, 09 maig

    Gracias Eduard. En este caso triples: por cederme tu espacio, por tu confianza y por la semblanza.
    Salud, amor y €